
Conscientes de la importancia de la asesoría jurídica para el resguardo normativo y la promoción de un ambiente educativo respetuoso, la Corporación Educacional Masónica de Concepción (COEMCO) ha integrado a una nueva profesional a su equipo. A contar del 26 de mayo de 2025, Tania Larraín Garrido, abogada con trayectoria en Educación, Derechos Humanos y Políticas Públicas, asumió el cargo de Abogada Corporativa, específicamente en el Área Educacional.
Tania Larraín es abogada de la Universidad de Valparaíso. Nació y creció en Paine, una comuna rural al sur de la Región Metropolitana. Desde su hogar, sus padres, Laura y Jorge, le inculcaron el amor por la lectura, el pensamiento crítico y el respeto por los demás. A los 18 años, se trasladó a Valparaíso para sus estudios universitarios. Ha complementado su formación con un Diplomado en Derechos Humanos, No Discriminación: Herramientas para la Gestión, de la Universidad de Viña del Mar, y un Diplomado en Educación, Memoria y Derechos Humanos, de la Universidad de Chile. Actualmente, cursa un Magíster en Políticas Educativas en la Universidad Alberto Hurtado. Su currículum también incluye estudios en convivencia escolar, currículum, didáctica, género, educación sexual integral, prevención del acoso sexual y laboral.
Se ha desempeñado como Coordinadora de Unidad Jurídica y Asesora Legal en el Liceo Experimental Manuel de Salas, donde enfocó su labor en la promoción de los derechos de niñas, niños y adolescentes. Previamente, trabajó como abogada en la Oficina de Protección de Derechos de la Municipalidad de Independencia y en la Cámara de Diputadas y Diputados de Chile. También ejerció como Asesora Legislativa en el Ministerio Secretaría General de la Presidencia.
La integración de Larraín a COEMCO surge del compromiso institucional con la mejora continua. Responde a la necesidad de contar con una visión experta que garantice el cumplimiento normativo y la consideración de los derechos humanos en el contexto educativo. «Mi labor principal es entregar apoyo en el ámbito educacional, resguardando el cumplimiento de la normativa vigente y orientando a los establecimientos de la Corporación frente a los distintos desafíos que enfrentan«, explica Tania Larraín. La profesional detalla que esto implica que las decisiones se guíen por los derechos humanos reconocidos en la Constitución y en los tratados internacionales ratificados por Chile.
En cuanto a sus responsabilidades, la Abogada Corporativa se enfocará en asesorar jurídicamente a la Corporación en materia de cumplimiento normativo. Esto incluye la representación en sedes judiciales y administrativas ante organismos públicos. Su experticia abarca la elaboración y revisión de contratos, reglamentos, informes y protocolos internos, así como la asesoría estratégica en el ámbito educacional. Asimismo, su trabajo implicará «escuchar a las comunidades educativas, considerar su cultura y particularidades, y trabajar colaborativamente en la construcción de soluciones«. También prestará asesoría en otras materias que contribuyan a los fines institucionales.
El aporte de Tania Larraín busca complementar el trabajo que la Corporación ya realiza, entregando una orientación normativa y jurídica. Esto permite a los establecimientos enfrentar las situaciones que se presentan en la vida escolar con mayor seguridad. «Esto puede traducirse en mayor claridad en la aplicación de la normativa educacional, prevención de conflictos y acompañamiento en procesos que requieren sensibilidad y cuidado«, afirma Larraín. Destaca que su rol contribuirá a que «las comunidades educativas se sientan respaldadas y cuenten con herramientas para seguir desarrollando su labor en un ambiente respetuoso e inclusivo«.
Respecto a sus expectativas en este nuevo cargo, Tania Larraín expresa su entusiasmo por la integración y el aprendizaje continuo. «Espero integrarme de la mejor manera al trabajo de la Corporación, aprendiendo de su historia y de la experiencia de quienes la conforman«, comenta. Su objetivo es poder «aportar desde mi formación y trayectoria, pero también nutrirme de los aprendizajes que surgen del trabajo en equipo y del contacto con las comunidades educativas«. Su motivación es clara: «Me motiva especialmente acompañar a los establecimientos en la tarea de resguardar los derechos de niños, niñas y adolescentes, contribuyendo a que puedan desarrollarse en entornos educativos seguros y enriquecedores«.