En una solemne ceremonia realizada en el Gimnasio B del Campus Villa, la comunidad educativa del Colegio Concepción San Pedro conmemoró su 33.º aniversario. La actividad contó con la presencia del Presidente de la Corporación Educacional Masónica de Concepción (COEMCO), Juan Francisco Fernández Argandoña; integrantes del Directorio; autoridades comunales; representantes masones; el equipo directivo del establecimiento; docentes, asistentes de la educación, apoderados y estudiantes.
Durante el acto, el tesorero del Directorio de la COEMCO, Mario Méndez Estai, repasó los principales hitos institucionales desde la fundación del colegio en 1991 como anexo del Colegio Concepción, su independencia oficial el 1 de septiembre de 1993, la apertura del Campus Huertos en 1997 y la reciente entrega del Gimnasio B en abril de 2025.
Al destacar el valor simbólico de los 33 años como la cúspide de un camino de aprendizaje y perfeccionamiento, Méndez relevó la «vocación pública ejercida desde el ámbito privado» que distingue a la institución, fundada en los principios del laicismo, la libertad de pensamiento, la fraternidad y el desarrollo ético y moral.
En este marco, el director de COEMCO, Mario Méndez Estai, dio a conocer una importante noticia para el futuro de la comunidad escolar: la instrucción corporativa para avanzar en la modernización del sector más antiguo del colegio, proyecto que contempla un nuevo edificio con salones multipropósito, biblioteca, auditorio, sala de arte, enfermería y zonas de esparcimiento.
Por su parte, la exposición del colegio estuvo a cargo de su rector, Evandro Fuentealba Sánchez, quien ofreció un balance enfocado en la calidad educativa y la formación integral. La autoridad escolar abordó la realidad del proyecto educativo, destacando el trabajo en inclusión y atención a la diversidad, el desarrollo de competencias para el siglo XXI (pensamiento crítico, creatividad y formación ciudadana) y los desafíos en la gestión de la convivencia escolar.
«Educar es, ante todo, formar seres capaces de actuar con justicia, pensar con libertad y sentir con sensibilidad», enfatizó el rector, relevando el carácter profundamente humanizante de la educación por sobre miradas meramente productivistas.
La conmemoración fue el espacio propicio para poner en valor el desarrollo formativo, académico y extracurricular de los integrantes de la institución:
El sello cultural estuvo presente a través de las interpretaciones del taller instrumental, dirigido por el profesor Francisco Cofré (La vida es bella), y de la profesora Sofía Lagos junto al estudiante Diego Fernández Calbucoy (Gracias a la vida).
La conmemoración de este 33.º aniversario no solo permitió recordar los hitos que dieron origen al establecimiento, sino también reafirmar la vigencia de sus principios fundacionales y el compromiso de seguir ofreciendo espacios educativos acordes a los desafíos del siglo XXI.