“Quien construye hoy debe mirar el Chile que viene”, afirmó el presidente de la Corporación Educacional Masónica de Concepción (COEMCO), Juan Francisco Fernández Argandoña, al hablar de la baja de natalidad y de la nueva infraestructura en Hualqui. Lo hizo el jueves 22 de octubre en el Club Concepción, en el almuerzo fraternal por los 72 años de la Institución.
Para recorrer esas siete décadas, el presidente se apoyó en cifras: seis colegios, 7.000 estudiantes, 700 funcionarios y más de 22.000 egresados.
A la ceremonia asistieron autoridades masónicas, directores y socios honorarios de la Corporación, junto al equipo de gestión corporativo; y las rectoras y rectores de los Colegios Concepción.
El presidente recordó que el 1 de octubre de 1954 un grupo de hermanos de la masonería de Concepción fundó la Corporación con una certeza “sencilla y exigente a la vez”: educar para formar personas íntegras, libres y comprometidas con la sociedad desde el humanismo y el laicismo. Planteó que, 72 años después, la pregunta es qué hacer con esa herencia, y la respondió con tres ideas: lo construido, lo que se debe anticipar y lo que se debe defender.
Entre lo construido destacó el proyecto formativo propio, que integra el modelo de desarrollo moral, la formación ciudadana y el modelo educativo, y los cinco pilares estratégicos que hoy se implementan: el rol del Directorio, la estrategia de desarrollo, el posicionamiento de los colegios de Concepción, el foco en educación y la vinculación con el medio.
Como ejemplo de esa construcción, Fernández Argandoña se refirió al Colegio Concepción Hualqui. En 2015, cuando comenzaron las conversaciones para incorporar el entonces Colegio Alonso de Ercilla, tenía 381 estudiantes y estaba al borde del cierre. La incorporación a la Corporación se concretó en octubre de 2017, con 408 alumnos. Hoy el establecimiento cuenta con 617 niños y jóvenes, y en el sistema de admisión escolar 2027 postularon más de 700 familias.
Para responder a esa demanda, el Directorio impulsó un nuevo edificio de 5.353 metros cuadrados, con 14 salas para 630 estudiantes de enseñanza media, auditorio, gimnasio, laboratorios de ciencias y de computación, talleres y comedor. La Seremi de Educación autorizó su funcionamiento el 14 de agosto de 2026, por lo que recibirá alumnos desde el año escolar 2027. Será inaugurado el 20 de noviembre, día en que el colegio celebrará su segundo aniversario con el nombre actual, tras nueve años bajo la administración de COEMCO. “Nuestro compromiso con Hualqui es de largo plazo”, afirmó Fernández.
El segundo eje de su mensaje fue la caída de la natalidad. Citó el análisis de Sylvia Eyzaguirre y Carlos Williamson, publicado el 23 de septiembre en El Mercurio, según el cual los cursos de prekínder y kínder reúnen un 23% menos de estudiantes que en 2020. Explicó que más del 90% del alumnado asiste a establecimientos subvencionados, cuyos ingresos dependen de la matrícula y la asistencia, mientras buena parte de sus costos es fija.
Reconoció al gerente general, Jaime Gutiérrez, por impulsar, junto a Redcol Biobío (Red de Colegios Particulares del Biobío), una respuesta desde las regiones. Distintas redes educacionales trabajaron en septiembre y el 6 de octubre publicó El Diario Austral una carta firmada por siete representantes de redes educacionales, elaborada por colegios, que incluyeron establecimientos confesionales, junto a COEMCO. Son proyectos distintos, pero esa colaboración también es laicismo, manifestó el presidente, a lo que agregó: “representa la capacidad de dialogar y construir con quienes piensan distinto, ya que el futuro de los niños exige actuar hoy”. Como medida propia, informó la implementación de cursos de prekínder y kínder en el Colegio Concepción Los Acacios y de un nivel medio mayor en el Colegio Concepción San Pedro, para contar con una mejor base de estudiantes en los cursos iniciales.
En el tercer punto, lo que debe defenderse, el presidente repasó el fallo de la Corte Suprema que ratificó lo resuelto por la Corte de Apelaciones de Concepción el 15 de julio de 2025. Esa resolución respaldó a COEMCO frente a la determinación del Colegio Concepción Chiguayante de no impartir clases de religión de orientación cristiano-católica, tras una denuncia presentada por una familia. Según indicó, el fallo valida el carácter laico del proyecto educativo, que promueve el desarrollo moral y espiritual mediante la asignatura de Ética y Moral.
Informó que el gerente general planteó el tema el 9 de octubre a la diputada Paz Charpentier, integrante de la Comisión de Educación de la Cámara, durante su visita al Colegio Concepción San Pedro.
Fernández Argandoña además dio cuenta de que, en representación de COEMCO, preside la Asociación de Corporaciones Educacionales Masónicas de Chile, entidad que aprobó sus estatutos el 29 de abril. El organismo reúne instituciones desde San Fernando a Osorno y representa a cerca de 20.000 estudiantes. Ante ese marco, planteó cuatro puntos: el derecho de las familias a educar según sus convicciones, una formación moral basada en la fraternidad y la libertad de pensamiento que convive con todas las creencias, la validación de los planes y programas por la autoridad educacional y los tribunales, y el respaldo de la Constitución, la Ley General de Educación y los tratados internacionales de derechos humanos.
“La educación laica es ante todo afirmación de la libertad de conciencia, de la diversidad, del pensamiento autónomo y del diálogo, y en ella cabe lo religioso como una dimensión más de la vida”, sostuvo. Cerró con un brindis por los 72 años de la Corporación y por el desafío de “formar personas íntegras, líderes y con visión de futuro”.
Durante la tarde se entregaron distinciones a exdirectores de la Corporación. Dos de ellos, nombrados socios honorarios el año pasado, recibieron su diploma de manera simbólica, como fue el caso de Emilio Lucas Lucas y Julio Pradenas Rivas; en tanto, el exdirector Lucio Kries Figueredo recibió la medalla COEMCO y fue nombrado socio honorario. El Directorio destacó su trabajo en las diferentes comisiones en que participó y en la actualización del plan estratégico, además de su compromiso y lealtad con la institución.