Socios de COEMCO conocen el nuevo edificio de enseñanza media del Colegio Concepción Hualqui

Con entusiasmo y muchas ganas de conocer los detalles del proyecto, socios de la Corporación Educacional Masónica de Concepción visitaron el nuevo edificio de enseñanza media del Colegio Concepción Hualqui.

La visita se realizó el viernes 23 de octubre, cuando falta casi un mes de la inauguración oficial. El presidente de la Corporación, Juan Francisco Fernández Argandoña, presentó el edificio como “la obra de infraestructura más significativa que nuestra institución ha realizado en los últimos años” y detalló sus alcances: 5.353 m² construidos, 14 salas para 620 estudiantes, auditorio, gimnasio, laboratorios de ciencias y de computación, talleres y comedor. La inversión total fue de 328.694 UF, que incluyen obras previas, edificación, mitigación vial, honorarios, derechos municipales e implementación.

Fernández Argandoña destacó además que el 14 de agosto la Seremi de Educación del Biobío autorizó el funcionamiento del edificio mediante la Resolución Exenta N° 1330, por lo que comenzará a recibir estudiantes en el año escolar 2027. También anunció que la inauguración oficial será el viernes 20 de noviembre. “Será una noble celebración, además de doble festejo”, indicó, ya que el establecimiento cumplirá dos años con su nombre actual y nueve bajo la administración de COEMCO.

“Más que metros cuadrados, este edificio es una promesa cumplida con la familia”, señaló el presidente, antes de invitar a los socios a recorrer las instalaciones y a plantear sus consultas al equipo.

De un colegio al borde del cierre a más de 600 estudiantes

La rectora María Graciela Escarate Silva repasó la evolución del establecimiento. En 2015, cuando comenzaron las conversaciones con la Corporación, tenía 381 estudiantes y estaba cerca de cerrar. En 2017 contaba con 408 y hoy reúne a 623. “Es la capacidad máxima que tiene el colegio, no podemos tener más”, precisó.

La demanda supera la capacidad actual: este año postularon 713 estudiantes mediante el Sistema de Admisión Escolar. Con la autorización del Ministerio de Educación para funcionar en el nuevo edificio desde 2027, el colegio podrá recibir a más alumnos. “A contar del 10 de noviembre se abre un nuevo periodo de postulación y allí los estudiantes y las familias verán que tenemos muchos cupos”, explicó Escarate.

Según detalló, el colegio es particular subvencionado y gratuito, con Jornada Escolar Completa desde prekínder. Su Índice de Vulnerabilidad Escolar alcanza el 90% en básica y el 92% en media. El Programa de Integración Escolar atiende a 118 estudiantes, el 20% de la matrícula, y el Programa de Alimentación Escolar entrega alimentación a 300, cerca de la mitad del alumnado, cifra que hoy no puede aumentar por falta de espacio.

En la enseñanza media, los resultados también cambiaron. En 2017 egresaron 18 estudiantes de cuarto medio y cuatro ingresaron a la educación superior. En 2025, última medición, egresaron 33 y 26 continuaron estudios superiores, el 79% del curso. Sobre esos resultados, la rectora sostuvo: “Nos demuestra a nosotros que todo es posible cuando se quiere”.

“Desde que COEMCO está a cargo del colegio, nuestros estudiantes cambiaron su forma de ver el mundo”, afirmó María Graciela Escarate.

Dos subterráneos para cumplir la norma

La arquitecta Carola Eriz Gómez, jefa del Departamento de Mantención e Infraestructura, explicó las etapas del proyecto. El terreno de 4.400 m² se adquirió en enero de 2022, y ese año se hicieron los estudios de suelo, topografía y factibilidades. En abril de 2023 se recibió el levantamiento de necesidades pedagógicas elaborado por la dirección del colegio y la Subgerencia de Educación. Tras la licitación, las excavaciones y los muros de contención se empezaron a instalar en septiembre de 2024 y la constructora se adjudicó la obra el 13 de noviembre, tomando posesión del terreno el 9 de diciembre.

El proyecto, del arquitecto Guillermo Villafañe, debía ubicar más de 5.300 m² en un terreno de 4.400 m², con una norma urbana que limita la altura a dos pisos. Según explicó Eriz, la solución fue “mirar hacia abajo”: con dos niveles subterráneos “se transformó esa restricción en una oportunidad espacial”. El edificio tiene patios a distintas alturas que reciben luz natural y aire por grandes ventanales. El auditorio y los recintos multipropósito tienen accesos independientes para que el colegio pueda abrirse a actividades de la comuna.

La arquitecta agradeció al equipo técnico, a la constructora, a la inspección técnica, a la Gerencia y a los vecinos de Hualqui por su tolerancia durante las obras.

La jornada concluyó con un recorrido guiado por las instalaciones.